Hace veinticinco años, exactamente un cuarto de siglo, Susana Giménez y Ricardo Darín terminaron su noviazgo. Durante ocho años, fueron la pareja más fotografiada del ambiente. Pero la ruptura no los alejó: desde entonces –y para siempre– se convirtieron en amigos íntimos, “del alma”. Se divierten cada vez que se cruzan en televisión y comparten salidas con sus parejas.
Después de sus vacaciones en La Mary, su chacra de Punta del Este, Susana voló a Miami. Disfrutó de unos días en su mansión de South Beach, salió con amigas y se encontró en Lincoln Road con Eugenia Tobal. Más tarde viajó a Europa. Poco se sabe de su recorrida: que paseó por París y Madrid, no mucho más. “Estaba muy entusiasmada con la idea de practicar francés, un idioma que domina a la perfección”, confió una amiga. Sin embargo, cuando se especulaba con su vuelta a Buenos Aires para definir su futuro en televisión, regresó a South Beach. Allí se encontró con Ricardo Darín, quien llegó a la ciudad junto con su mujer, Florencia Bas, como invitado especial para el estreno de la película Un cuento chino en Estados Unidos.
Despontin
14/04/2012, a las 11:12 pm (UTC 0)
ANTONIO BANDERAS, SIEMPRE BIEN ARREGLADO, LIMPIO Y AFEITADO. DARIN, CON PINTA DE RECIEN SALIDO DE LA SIESTA, BARBUDO Y CON PINTA DE SUCIO, APARTE, COMO BUEN PORTENO EN MIAMI, CARGADO DE BOLSAS DE COMPRAS.
ESE ES EL QUE NOS REPRESENTA. LAMENTABLE.