Habían pasado tres horas de la explosión en plaza Independencia, cuando la fiscala María de las Mercedes Carrizo llegó al Centro de Monitoreo y Control de la Policía, en 9 de Julio y 24 de Septiembre. Primero vio el momento exacto del estallido, y comprobó que no hubo nadie que haya provocado inmediatamente la explosión.
Pero al rebobinar las imágenes, se encontró con la imagen de una mujer que se acercó al lugar acompañada por un hombre, metió su mano debajo del banco, y salieron rápidamente del lugar. La posibilidad de que se haya tratado de un estallido intencional, con la clara intención de provocar el daño, surgió con firmeza en ese momento.
Los interrogantes se dispararon con esta hipótesis. ¿Quienes son las personas que se acercaron al banco? Las imágenes no son muy nítidas para identificar los rostros, dijo una fuente judicial. Otras imágenes habrían captado cuando la pareja llegó a la plaza, en medio de un grupo de personas. La fiscala solicitará que se utilicen elementos más sofisticados para mejorar la calidad de las imágenes.
¿A quién estaba destinado el ataque? Esta pregunta no tiene respuesta para los investigadores. Para comprobar esta hipótesis se está estudiando si en algún negocio cercano a la plaza venden gas butano, dinamita u otro elemento explosivo. Será central la pericia que realizará un especialista en explosivos. La posibilidad que se haya tratado de una “bomba de fabricación casera” no se descarta.
El bache más fuerte sigue siendo la intencionalidad del ataque, si hubiera sido diseñado con la idea de dañar a alguien. “Es altamente inflamable y tiene un notable poder de destrucción, pero no me parece que pueda hacer volar tantos bancos”, dijo el domingo el especialista Iván Orlando, y la afirmación quedó dando vueltas en la cabeza de los investigadores.