Sabe combinar la familia con el trabajo a la perfección. Son años de top model y mujer orquesta. Por eso, cuando le propusieron ser la invitada estrella del Praga Fashion Week –un superevento en la capital checa y en el que se dan cita las últimas tendencias de las pasarelas internacionales–, Valeria Mazza (40) no solo se sintió halagada y encantada de participar, sino que pensó que era una perfecta excusa para mostrarles a sus hijos una de sus ciudades preferidas en el Viejo Continente.
Como el compromiso coincidía con las vacaciones de primavera que tienen en el colegio Northlands, la diosa no lo dudó y, junto con su marido, Alejandro Gravier (50), llevaron a Taína (4), Benicio (8) y Tiziano (10) a conocer el lugar que ellos visitaron por primera vez hace tres años, cuando fueron a celebrar una década de casados, y con el que quedaron totalmente hechizados. Esta vez, Balthazar (13), el mayor, no pudo ser de la partida: decidió quedarse para participar en el Campeonato Nacional de Esquí en Ushuaia, deporte en el que se destaca.
“Praga es el lugar más romántico que conozco. Amo esta ciudad y su arquitectura, así que quería volver. Estoy feliz y agradecida a la República Checa por haberme pedido que apoyara la Semana de la Moda. Además, estuve con varias amigas acá, como Eva Herzigova o Karolina Bosakova, también modelo y hoy uno de los referentes del Praga Fashion Week”, le contó Valeria a ¡Hola! Argentina. Y después, entre risas, agregó: “¡Lo único malo es que perdimos contra ellos en la semifinal de la Copa Davis!”.
El tema de la Semana de la Moda de Praga fue Sudamérica. Por eso, además de la supermodelo nacida en Rosario, la otra estrella invitada fue el diseñador brasileño Alexandre Herchcovitch. Durante la estadía, Vale cumplió con una serie de compromisos que incluyeron una charla a las nuevas generaciones de modelos, donde les pudo aportar la experiencia que capitalizó a lo largo de veinte años de trayectoria. Además, dio una entrevista en el noticiero e hizo una serie de producciones fotográficas para distintos medios.
Fuera de agenda, se lució como una guía turística tierna y experimentada. Bajo la atenta mirada de su marido, aprovechó el tiempo libre para mostrarles a sus chicos cada rincón de ensueño de la ciudad. “Hay sitios imperdibles, como el Puente Carlos IV, la Ciudad Vieja, el castillo y la catedral del castillo o la zona de Kampa”, sostuvo la top model, anticipando de esa manera los lugares que sí o sí serían parte del tour familiar.
Después de Praga, Valeria siguió viaje a Milán y a fin de mes volará a Camerún con Unicef.
A los 40 años, además de seguir vigente en los grandes acontecimientos del mundo fashion, es un ejemplo para muchas mujeres: como pocas, sabe complementar el trabajo y la familia.