Un estudio de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) investiga si una posible presencia de cianuro y mercurio en la cuenca del río Jáchal, en San Juan, habría provocado que varios peces aparecieran muertos todos los días desde hace dos semanas, en un fenómeno sin antecedentes en la provincia. La investigación universitaria intentará descubrir si este motivo habría causado que, a muchas personas que realizan canotaje y otras actividades, les hayan aparecido manchas negras en la piel. Mientras tanto, se decidió un freno a las actividades náuticas en el Dique Cuesta del Viento.
Los estudios preliminares ya habían encontrado cloro en el río La Palca, a 100 kilómetros de la mina Veladero, de la empresa Barrick Gold. La presencia de esta sustancia podría remitir al derrame de cianuro en 2015, cuando se utilizó el cloro para paliar el perjuicio ambiental.
En el ámbito de la minería, el cianuro es utilizado en el proceso de lixiviación, por el cual se extrae oro y plata al disolver los materiales preciosos, con la posibilidad de recuperarlos más tarde. Sin embargo, esta no es la única posibilidad que explique la contaminación y la muerte de los peces: también hay sospechas alrededor de la actividad agrícola en la región.
Un integrante de la asamblea Jáchal No Se Toca, Saúl Zeballos, dijo que el cianuro puede neutralizarse gracias al cloro, pero “lo que no se reduce es el mercurio que viene junto con el cianuro”. De esta forma, el cianuro podría seguir explicando indirectamente –por el mercurio– el por qué del fallecimiento de los peces. En este marco, además de la investigación de la UNCuyo, la Justicia de San Juan lleva adelante una investigación de oficio. Esta quedó en manos de la Unidad Fiscal del Norte, liderada por el fiscal Sohar Aballay.
La investigación académica, solicitada por la Municipalidad de Jáchal, deberá determinar si aún hay mercurio en el agua donde mueren los peces. Sin embargo, el caso ya es ampliamente conocido en la provincia por una información errónea que brindó el gobierno de la provincia de San Juan y que perturbó a los vecinos de la zona. De acuerdo con esa primera versión oficial, el problema habría sido un presunto bajo nivel de oxígeno en el agua. Sin embargo, los resultados preliminares de la UNCuyo descartaron esa posibilidad.
Para aportar mayores certezas, la universidad tomó nuevas muestras de agua y anunció que los resultados definitivos sobre la presencia o no de mercurio, estarán en alrededor de dos semanas.
Al igual que las actividades de canotaje, todas las actividades acuáticas del parador de la Asociación “Todo Viento” quedaron suspendidas hasta nuevo aviso. Ya son varios los instructores de la escuela que tienen manchas negras en su cuerpo y esperan por los análisis definitivos del agua, saber qué tratamiento seguir.
Por el contrario, aún no hay restricciones para el uso del agua ni desde el municipio de Jáchal ni desde el gobierno provincial. De esta forma, quienes sí realizan una campaña para dejar de consumir el agua de la cuenca son los ciudadanos, los vecinos y vecinas de Jáchal que saben de lo ocurrido en los cuerpos de sus conocidos y que vieron a los peces morir a diario.
La minera se desentendió, el pueblo exige
A pesar de ser la principal apuntada, la minera respondió a las acusaciones con un comunicado al que tituló “Veladero informa que cumple con sus compromisos de calidad del agua”. Apuntaron contra la sociedad civil y específicamente a la asamblea de Jáchal No Se Toca, por su posible falta de “fundamentos técnicos y de una interpretación responsable de la información disponible, desconociendo la realidad ambiental y geográfica del área donde opera la mina”.
En el texto también señala que la mina “funciona con total normalidad” desde el 4 de noviembre, negó su relación con el hallazgo de la fauna muerta y dice que la evidencia científica comprueba su argumento, lo que se podría ver “en resultados de monitoreos ambientales realizados en distintos puntos de control y analizados por laboratorios externos certificados”. “Los resultados preliminares de laboratorio muestran valores normales y coherentes con la línea de base ambiental y con las condiciones hidrológicas propias de la temporada”, se defendieron.
Como contrapartida, la asamblea local le envió una carta documento al gobernador Marcelo Orrego de Juntos por el Cambio. Allí el gobernador es acusado de incumplir con “los deberes de funcionario, agravado por la inacción ante la contaminación proveniente de la actividad minera en la cuenca del río Jáchal que provocó la mortandad de miles de peces”, presuntamente intentando ocultar la actividad contaminante de la minera.
Mientras se reparten culpas y sospechas entre Veladero, el gobierno sanjuanino, la actividad agrícola y la sociedad de Jáchal, las investigaciones de la UNCuyo y de la Justicia prometen esclarecer pronto las circunstancias para determinar por qué murieron los peces, si se trató de una negligencia, de un acto intencional o de otro suceso, y qué deben hacer las personas con manchas negras en su cuerpo.







