La mayoría del bloque de Pro, que conduce Luis Juez (Córdoba), decidió bajar al recinto para tratar la exclusión del Senado del legislador Edgardo Kueider (Entre Ríos), quien se encuentra detenido por intentar pasar U$S 200.000 en efectivo, sin declarar, ante la aduana paraguaya. Crece, así, la presión para que la presidenta del cuerpo, Victoria Villarruel, convoque a la sesión especial reclamada por el kirchnerismo para este jueves con la intención de discutir la expulsión del senador entrerriano.
La decisión fue tomada en una votación dividida y sin especificar la postura que adoptarán los senadores de Pro en el recinto. Si bien la mayoría considera que habría que expulsar a Kueider, en el debate surgieron muchas incógnitas sobre si ese es el camino acorde a seguir.
La definición final de la suerte que le espera al senador entrerriano surgirá de las frenéticas conversaciones que desde hace 48 horas Villarruel y sus colaboradores del área parlamentaria mantienen con los bloques dialoguistas para tratar de fijar una posición común.
Mientras tanto, la vicepresidenta sigue sin responder el pedido del kirchnerismo. No obstante, la decisión de al menos cuatro de los siete senadores de Pro de bajar al recinto le resta opciones a Villarruel para hacer oídos sordos al pedido de sesión especial para este jueves, a las 12, que exige el bloque de Unión por la Patria.
Sin embargo, la principal bancada opositora, que preside José Mayans (Formosa), no tendría a su tropa completa, ya que solo estarían presentes 30 de sus 33 senadores. Con esta cifra, no alcanzaría con el apoyo de una parte de Pro para alcanzar el quórum. Se necesitará que legisladores de otros bloques se sienten en el recinto para abrir el debate.
Hasta el momento, el radicalismo no ha fijado una posición. El bloque que conduce Eduardo Vischi (Corrientes) recién se reuniría este miércoles, aunque en sus filas hay varios legisladores que pretenden darle a Kueider su derecho a la defensa antes de tomar una determinación drástica, como la expulsión. La idea de esos senadores es que la Cámara alta le pida a la justicia paraguaya información sobre el estatus judicial del entrerriano y, mientras tanto, aceptarle el pedido de licencia que presentó este lunes.
En el oficialismo, el tema también divide opiniones. La vicepresidenta espera señales de la Casa Rosada, aunque tiene una dura opinión sobre el hecho que derivó en la detención del senador. La postura que se impondría y que contaría con la venia del Gobierno sería votar la suspensión del senador para no entregarle, con la expulsión del cuerpo, una banca al kirchnerismo. En caso de ser desplazado de la Cámara alta, el lugar de Kueider debería ser ocupado por Estefanía Cora, diputada provincial en Entre Ríos y militante de La Cámpora.
Debate interno
La resolución del caso Kueider fue motivo de un fuerte debate interno en la escudería amarilla, que desnudó la división al interior que existe en la bancada de Pro. Así, de los siete senadores que integran el bloque, al menos dos rechazaron de plano sumarse a la movida kirchnerista.
Fueron la cordobesa Carmen Álvarez Rivero, quien responde a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y la tucumana Beatriz Ávila, también alineada por alianzas políticas en su provincia con la Casa Rosada. Ambas sostuvieron la tesis de que dar quórum a la sesión sería hacerle el juego al kirchnerismo para sumar una banca que lo dejaría más cerca del quórum propio. El bloque de Unión por la Patria tiene 33 senadores y si suma a Cora quedaría a tan solo tres legisladores de los 37 que se necesitan sentados en sus bancas para iniciar una sesión y ganar cualquier votación.
La postura de bajar al recinto fue defendida por Juez, quien ya había adelantado su postura a favor de expulsar a Kueider del Senado para “no regalarle la bandera de la lucha contra la corrupción al kirchnerismo”, y la porteña Guadalupe Tagliaferri, quien planteó la necesidad de tratar el tema, sin tomar en cuenta quién había pedido la sesión. “Hace dos semanas que venimos peleando por ficha limpia. ¿Cómo no voy a sentarme a discutir esto?”, sostuvo la legisladora. También apoyaron esta posición el entrerriano Alfredo De Angeli y la pampeana María Victoria Huala.
Hasta el momento, Villarruel no ha tomado una decisión sobre el pedido de sesión especial. Tampoco está definida la suerte de Kueider, ya que la dicotomía entre expulsarlo, suspenderlo o aceptarle la licencia divide aguas al interior de las bancadas.
En este escenario, nadie tendría garantizado el voto de los dos tercios de los presentes que exige el artículo 66 de la Constitución nacional para decidir la exclusión de un legislador. Pero tampoco reuniría esa mayoría agravada la suspensión. La licencia parece más a tiro, ya que requiere la mitad más uno de los presentes, aunque es la opción que menos agrada a la mayoría de los senadores.