
El barrio General Paz, en la ciudad de Santiago del Estero, fue escenario de un violento episodio en el que un hombre quiso golpear a su exmujer con una silla y un palo de escoba en medio de una discusión. Sin embargo, su plan se vio frustrado porque cuando iba a agredir a la víctima, la hija de 14 años se interpuso y evitó la golpiza.
Según información difundida por el medio Nuevo Diario Web, el incidente ocurrió en la vivienda de la víctima, una mujer de 33 años, quien denunció en la Comisaría Comunitaria 5 que su expareja irrumpió en su domicilio a los gritos y comenzó a insultarla.
“Te voy a matar, hija de p…”, le dijo el violento mientras intentaba golpearla. De acuerdo con la denuncia, el acusado forzó la entrada a la casa, comenzó a insultar a la mujer y la increpó sobre asuntos personales. Durante la confrontación, el hombre tomó una silla del comedor y se abalanzó hacia ella, pero fue en ese momento que la adolescente intervino e impidió el ataque.
El agresor no se conformó con el primer intento: segundos después, tomó un palo de escoba y trató nuevamente de golpear a la mujer, pero fue frustrado nuevamente por la menor. Tras los dos intentos, el agresor continuó con los insultos y repitió amenazas de muerte, para luego abandonar el lugar.
En su declaración, la mujer relató que el ataque estuvo motivado por un mensaje enviado a su exsuegra, en el que solicitaba ayuda económica para sus hijos, hecho que habría provocado la reacción violenta de su expareja.
La Unidad Fiscal de la Circunscripción de Capital tomó intervención en el caso inmediatamente después de la denuncia. Desde la Fiscalía se ordenó tomar testimonios a posibles testigos y notificar al acusado sobre la imposición de una orden de restricción de contacto por cualquier medio, con el objetivo de proteger a la denunciante y evitar nuevos episodios de violencia.
Antecedente
Renzo David Esquivel, el hombre acusado de querer asesinar a su ex pareja y madre de sus hijos a principio de año en San Juan, se enfrentó a un juicio abreviado en los tribunales de la provincia y fue condenado a 10 años de prisión.
El proceso, que comenzó este martes, concluyó rápidamente luego de que el imputado aceptara una la pena por tentativa de homicidio agravada por el vínculo y mediar violencia de género. Con este acuerdo, se evitó el desarrollo completo del debate oral, por el que arriesgaba recibir hasta 13 años de cárcel efectiva.
El hecho ocurrió el 30 de marzo en el barrio Los Pinos, en el departamento de Chimbas. Ese día, tras una discusión, Esquivel tomó un cuchillo de carnicero y atacó a su pareja, provocándole más de 10 heridas cortopunzantes en distintas partes del cuerpo.
En ese momento, el hijo mayor de la pareja intervino y le arrojó un camión de juguete en la cabeza para que dejara de apuñalar a su madre. Esa reacción permitió a la víctima escapar y pedir ayuda a una vecina, quien, junto a otros vecinos, la socorrió y la trasladó de urgencia al Hospital Marcial Quiroga.
Tras el ataque, Esquivel fue imputado y quedó bajo prisión preventiva por cuatro meses en el Servicio Penitenciario Provincial, mientras avanzaba la instrucción de la causa.
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público Fiscal, los fiscales Mario Panetta y la ayudante fiscal Verónica Recio sostuvieron que Esquivel actuó con clara intención de matar a su pareja y que no logró su cometido solo por la intervención del niño y de los vecinos. La mujer sufrió múltiples heridas de gravedad y permaneció internada, aunque logró sobrevivir.
La investigación reveló situaciones de violencia reiterada en la vivienda. El informe de riesgo por violencia de género indicó un nivel alto, lo que reforzó la acusación. La víctima convivía desde hacía años con episodios de amenazas y agresiones físicas y verbales, que se intensificaban cuando Esquivel consumía alcohol y drogas. Incluso el propio acusado reconoció ante la Policía haber querido matar a su pareja.
El proceso judicial transitó varias etapas de negociación. Durante una audiencia en octubre, el fiscal Mario Alejandro Panetta Soppelsa formalizó la acusación con cargos de tentativa de homicidio agravada y amenazas agravadas, solicitado una pena máxima de 13 años de prisión.
El juez Mariano Carrera Pedrotti, por su parte, avaló el requerimiento y elevó la causa a juicio. Esquivel estuvo cerca de aceptar un acuerdo abreviado en varias oportunidades, pero nunca se mostró convencido. De hecho, al comienzo de la primera audiencia del juicio, volvió a rechazarla propuesta afirmando: “Estoy arrepentido, quiero responder por lo que hice, pero 10 años de cárcel es mucho”
La defensa, encabezada por la defensora oficial Sandra Leveque, intentó conseguir para su defendido una imputación más leve y la adopción de medidas alternativas, argumentando que había actuado “en defensa propia” y que sentía arrepentimiento. La Fiscalía se mantuvo en su postura inicial.
Finalmente, el imputado aceptó el juicio abreviado y la condena a 10 años dispuesta por el tribunal.








