Desde Santiago del Estero Coteminas es una empresa textil brasileña asentada hace veinte años en Santiago del Estero. Está ubicada en el parque industrial de La Banda, un complejo que aglutina producción de alimentos procesados, productos metalúrgicos, fabricación de calzados, industria textil y otros rubros que surgieron en los últimos años de crecimiento de la provincia.
En 2011, Coteminas se consagró como el mayor fabricante de toallas del mercado argentino, invirtió 96 millones de pesos en la provincia, brindó trabajo a mil personas con intenciones de llegar a 1.350 y tuvo una productividad estratégica superior a la capacidad instalada en Brasil.
El crecimiento de la planta durante la década kirchnerista posibilitó planes de inversión a largo plazo, por eso en 2015 los directivos brasileños anunciaron 6 millones de dólares para su planta santiagueña, la única en el país. La idea inicial no duró mucho tiempo. Con la llegada del macrismo al gobierno nacional, la apertura indiscriminada de importaciones y el aumento desproporcionado de tarifas, los planes de inversión quedaron estancados. Ahí comenzó la caída.
En 2019, la empresa (que ya venía funcionando con horarios reducidos) anunció el despido de 160 personas y el pago de los sueldos en tramos de entre 3 y 8 cuotas. A los trabajadores no les quedó más alternativa que aceptar la propuesta de la empresa. Gerardo Zamora, el gobernador santiagueño, escribió en ese momento en sus redes: “Una imagen cotidiana de la industria argentina destruida, de la caída del consumo, del resultado de políticas financieras especulativas, de una gestión nacional que nos endeudó por 100 años y nos está dejando un país devastado. Por Dios, ¿hasta donde van a llegar con tanta irresponsabilidad?”
La Fundación Pro Tejer y la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) ya venían alertando por el ingreso de textiles importados que afectaban a la industria local. En los cuatro años de gobierno de Macri, el rubro textil perdió 20 mil puestos de trabajo, lo que representó un golpe del que no pudieron recuperarse.
Para 2021 hubo anuncios por parte de Coteminas por nuevas inversiones con la posible creación de 300 puestos de trabajo, eso trajo un poco de esperanza, aunque luego no se concretaron. En 2022 la falta de insumos motivó la suspensión de actividades en la planta y hubo un tiempo sin despidos hasta la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023. Entre ese mes y marzo de 2024, Coteminas despidió una nueva tanda de 104 trabajadores.
El combo explosivo de apertura de importaciones, salarios planchados y bajo consumo de la era Milei ha profundizado la crisis de empresas que habían podido resistir a las políticas del macrismo y la excepcionalidad de la pandemia. En lo que va de 2024 al primer trimestre de 2025 cerraron 97.110 empresas con un saldo negativo de 17.949 empleos menos, según datos de la Secretaría de Trabajo. De 1.000 trabajadores que tenía Coteminas hace diez años hoy solo quedan 480, una muestra de lo que las políticas de ajuste han provocado en las industrias nacionales.
En octubre de este año, Coteminas ya había sufrido un freno en la producción de una línea de toallas en un 90% por un plazo de 14 días. Esto se debía a un exceso en el stock y las bajas ventas que experimentaba la empresa. A los trabajadores les debían vacaciones desde 2023 y también se les pedía adelantarlas para noviembre frente a esta situación crítica.
“Le informaron a los compañeros mensualizados de SETIA (Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines) que había 56 despidos y suspensión a todo el personal por 45 días”, explicó Mario Díaz, delegado gremial de la Asociación Obrera Textil (AOT) a Página/12. Resta saber si la medida también alcanza a trabajadores quincenales.
En la audiencia realizada en la secretaría de Trabajo el 26 de noviembre, representantes de SETIA exigieron que se respete el pago de la obra social, los aportes sindicales y que aquellos trabajadores suspendidos perciban el 70% del sueldo bruto además del aguinaldo. Al pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo 2 de diciembre, quedó por definir el número de cuotas en las que se pagarán las indemnizaciones de los trabajadores despedidos de la empresa.







