El presidente del Grupo América, Daniel Vila, expresó su preocupación por la incertidumbre generada por la quita de subsidios a la energía y la falta de certezas del programa económico del Gobierno. En diálogo con la 750 repasó la situación de las tarifas eléctricas y planteó fuertes críticas al marco general de la política energética y productiva.
Vila señaló que no hay precisión oficial sobre los porcentajes de aumento ni fechas para aplicar la quita de subsidios: “Hasta ahora no ha sido muy precisa la información sobre porcentajes ni fechas de la quita de subsidios. Las tarifas vienen demoradas desde hace muchos años.”
A su vez, defendió que Edenor cumplió con las audiencias públicas que exige la regulación del sector: “Hemos ido con toda la información a la audiencia pública. Lo que efectivamente se aplicó es inferior a lo que está acordado en el contrato de concesión. No veo que haya falta de transparencia, al contrario”, dijo.
“Nuestro reclamo es que llevamos tanta información ajustada a lo legal que nunca se aplica. Que haya o no aumento tarifario no depende de la empresa, sino de la decisión política del Gobierno”, remarcó.
Sin embargo, afirmó que la empresa “es la que menos cortes sufre en verano. Se han hecho inversiones, pero sin tarifas adecuadas no se puede financiar todo. Aun así no tuvimos grandes cantidades de cortes y esperamos que este año siga así”.
Desde la mirada de Vila, el problema no se reduce a las tarifas: el problema de fondo es la falta de un plan económico coherente que garantice crecimiento, inversión y empleo. “Le faltan definiciones más concretas al programa económico del Gobierno nacional. No nos dicen cómo vamos a crecer”, explicó.
Recordó que algunos sectores reciben respaldo como la minería -un rubro que desde el oficialismo es señalado como eje exportador- pero cuestionó su capacidad para generar empleo: “La minería puede aportar dólares, pero no genera puestos de trabajo”, señaló.
Para Vila, las promesas de financiamiento o endeudamiento externo -como recientes bonos o swaps en dólares- no se tradujeron en obras reales: “Festejamos cuando vamos a Estados Unidos a contraer más deuda, pero las deudas hay que pagarlas. La deuda no se traslada a obras concretas, a infraestructura o vivienda. No hay un plan de inversión”, advirtió.
“Decir que el sector privado va a hacerse cargo de la obra pública me parece un contrasentido. Hay responsabilidades que son indelegables del Estado. En casi dos años de gobierno, las inversiones no llegaron”, apuntó.
Salarios bajos e insostenibilidad del costo laboral
Vila también opinó sobre la reforma laboral que impulsa el Gobierno y reconoció que un ajuste normativo podría favorecer la competitividad del sector privado, pero condicionó su respaldo a que no signifique un ajuste salarial.
“Hoy el costo laboral argentino es altísimo y poco competitivo en relación a otros países. La reforma laboral tiene que ser más amplia, pero no tiene nada que ver con que los salarios estén por el piso. Los salarios están muy bajos y una familia no puede vivir con eso”, cerró.






