Carlos Alberto Reutemann tiene una gran historia con los monopostos que se inició algunos años antes de correr en la Fórmula 1. De la mano del equipo del Automóvil Club Argentino (ACA), el Lole corrió y fue campeón en la Fórmula 2 Nacional en 1969 y al año siguiente debutó en Europa en la Fórmula 2, donde había tenido un paso esporádico en la temporada internacional corrida en la Argentina en diciembre de 1968. Los autos del ACA fueron guardados en su museo y ahora se trabaja para ponerlos en marcha otra vez.

Desde la asunción de César Carman como presidente (tercera generación a cargo del ejecutivo), el ACA vivió una renovación, pero también volvió a sus fuentes históricas, con esas bases que lo llevaron a ser uno de los clubes más importantes del mundo y siendo la única entidad fiscalizadora de la Argentina reconocida por la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Además, el organismo siempre apoyó la campaña de Franco Colapinto y también acompaña a otros jóvenes pilotos en el exterior.

En esa sintonía de cuidar la historia y buscar que los jóvenes puedan conocerla mejor en un museo más grande que el actual, el ACA creó una Comisión de Autos Históricos y uno de sus referentes es el ex piloto argentino de F1 Miguel Ángel Guerra, quien le reveló los detalles a Infobae. “Estamos viendo para poner en funcionamiento muchos de los autos del patrimonio histórico del ACA, que estaban arrumbados y sin funcionamiento. Queremos armar el mejor museo de autos de la Argentina”, cuenta el ex piloto de Osella en 1981.

El porteño, que fue múltiple campeón de monopostos en la Argentina y también logró el título del TC 2000 en 1989, explica que “estamos en una comisión junto a ‘Chippy’ Breard (ex piloto y ex presidente de la CDA del ACA) y otras siete u ocho personas que somos apasionados por recuperar la historia. La Comisión Directiva del ACA nos va a dar todo el segundo piso. Ahí vamos a poner en exhibición los coches cuando estén todos recuperados y en funcionamiento”. En la inspiración del diseño del museo, Guerra anticipa que “vimos algunos de los más importantes del mundo para poder tener ese nivel”.

Respecto de los autos de Reutemann, sostiene que “se trabajará sobre los tres autos del Lole. La idea es poder concretarlo a mitad del próximo. Estamos trabajando para conseguir elementos de afuera y si hay cosas que no se consiguen lo haremos desde acá, tenemos excelentes preparadores. También estamos buscando ‘padrinos” (risas) para que nos den una mano en lo económico”.

Será un gran desafío poner en marcha autos de hace medio siglo. Habrá que recuperar toda la parte mecánica como los motores, suspensiones, cajas y otros elementos. El aliciente es -como indicó Guerra- que en Argentina hay preparadores de primer nivel. Al ser un país donde el automovilismo es una industria, los elementos se pueden reemplazar por otros de fabricación nacional. Se suman constructores como el caso de Tulio Crespi, cuyos monopostos nutrieron históricamente la Fórmula Renault y en la actualidad lo hacen en la Fórmula Nacional y Fórmula 3 Metropolitana. También fue el encargado de reproducir los monoplazas de Ayrton Senna para su serie de Netflix.

El camión del equipo ACA-SEPAC y uno de los Brabham BT 30. Nótese el

Los tres monoplazas están hoy en el pequeño museo del ACA ubicado en la sede central de la Avenida Libertador 1850. La entrada es libre y gratuita. También suelen exhibirse en Autoclásica, que es la exposición de vehículos más importante de Latinoamérica que se realiza en el Hipódromo de San Isidro. En 2023 Cora Reutemann, hija mayor de Carlos, se hizo presente con su hijo, Santiago, quien se subió al Brabham BT 36.

En el futuro museo se esperan tener unos 40/60 autos y para llegar a ese número no solo serán vehículos que son propiedad del ACA. Guerra explica que “el museo va a estar también para todos aquellos que tengan autos. Mucha gente que tiene autos antiguos y que por ahí no disponen de lugar. Entonces el club le va a dar el lugar para que puedan exhibirlos en el sector que nosotros vamos a armar en la sede central de Avenida Libertador. Los que quieran donarlo, también se les aceptará”.

El recordado santafesino fue campeón en 1969 en la F2 Nacional con un BWA-Fiat, monoposto con el que logró seis triunfos. Era su tercera corona tras las conseguidas en la Clase D del Turismo Nacional en 1966 y 1967, ambas con un Fiat 1500. Para 1970, el ACA redobló la apuesta y consiguió el apoyo del Estado para poder montar una escudería en Europa. Se compraron dos Brabham BT 30 de la F2 Europea por 2.950 libras esterlinas cada uno. Además, seis impulsores Cosworth 1.6 litros (270 caballos de potencia) a 2.500 libras esterlinas la unidad. Y 35 gomas Firestone.

Carlos y el equipo del ACA siguieron en 1971 en la F2 Europea. En esa temporada el santafesino obtuvo nueve podios. Peleó el título y fue subcampeón detrás de Ronnie Peterson, a pesar de correr seis de las doce fechas con el viejo modelo BT 30 y luego con BT 36 en la segunda parte de ese campeonato. Otro atenuante fue que el sueco corrió con el equipo oficial March y el ACA-SEPAC era una escuadra privada de Brabham. Reutemann, de un global de 23 competencias (puntuables o no), en 15 de ellas terminó entre los diez primeros y solo tuvo un abandono.

En 1972 Lole debutó de forma oficial en la F1 (en 1971 fue en una carrera sin puntos en Buenos Aires). Aquel estreno en el Autódromo fue con pole positions incluida, también con el equipo Brabham, cuyo flamante propietario era Ecclestone. El resto de su historia en la Máxima es muy conocida: piloto de Brabham, Ferrari, Lotus y Williams, un subcampeonato mundial en 1981, 12 triunfos, 45 podios en 146 carreras disputadas (1 cada tres), 6 récords de vueltas y 6 pole positions. En enero de 1982 fue el último argentino en sumar puntos en la F1 hasta que 42 años más tarde Franco Colapinto (también con un Williams) volvió a hacerlo al terminar octavo en el Gran Premio de Azerbaiyán. Y un bonus track para la estadística: Reutemann es el único corredor que hizo podios en la F1, el Mundial de Sport Prototipos (hoy WEC) y en el Mundial de Rally (NdR: fue dos veces tercero en la Argentina en 1980 y 1985).

Hoy no hay museo nacional del automovilismo, pero sí hay muestras de primer nivel mundial como el de Juan Manuel Fangio en Balcarce, el del Turismo Carretera en el Autódromo Roberto José Mouras de La Plata y el del Autódromo de Termas de Río Hondo. Se puede sumar el de la Ciudad de Buenos Aires ubicado en el barrio Villa Real, que es más chico, pero cuenta con autos originales recuperados por Luis Spadafora y su familia en un esfuerzo a todo pulmón. Así como pasó con el equipo que apoyó a Carlos Alberto Reutemann en Europa hace 55 años, poner en marcha sus monopostos será la punta de lanza del nuevo museo del ACA que apunta a seguir enriqueciendo la historia.

Santiago, el nieto del Lole Reutemann, sobre uno de los Brabham de Fórmula 2 Europea. Junto a él, su madre, Cora Reutemann, y el periodista Mauricio