El Día del Abogado en la Argentina se celebra el 29 de agosto de cada año, con el objetivo de rendir homenaje a todas las personas que ejercen esta profesión. La fecha recuerda también a Juan Bautista Alberdi, cuyo trabajo y obras escritas impulsaron la reflexión acerca del derecho e inspiraron a la creación de la Constitución Nacional de 1853.
Esta jornada fue declarada por primera vez en 1958 por la Junta de Gobierno de la Federación Argentina de Colegios de Abogados. El día fue dispuesto en honor a Juan Bautista Alberdi, quien nació el 29 de agosto de 1810 en San Miguel de Tucumán.
“Yo no soy penalista, estoy en la rama de Daños y Perjuicios, y hago defensa del consumidor, algo que me fascina porque somos todos consumidores. Está bastante bueno. Mis amigos que son abogados de empresas odian esta rama porque dicen que el derecho está muriendo ahí ya que hay una protección muy grande al consumidor. Hoy hay muchas compras online y nos genera cierta vulnerabilidad”, comentó el Dr. Carlos Solórzano.
Los recuerdos de la Facultad y los agradecimientos
En el marco del Día del Abogado, Carlos integra el coro del Colegio de Abogados, el cual va a hacer una intervención con el Himno. Esto lo llevó a volver a la Facultad después de tantos años. “Está totalmente cambiada y estoy agradecido a Dios por haber nacido en este país en donde yo que soy un hijo de trabajador he podido graduarme con un título de la universidad. Es la oportunidad que mucha gente no ha tenido de llegar a ese lugar y por eso estoy agradecido con mi facultad, mi provincia y la sociedad”.
Los apodos a abogados
¿Qué es un carancho en el diccionario del lunfardo? En la Argentina se les dice caranchos a las personas oportunistas. Esto es usualmente aplicado a abogados. “Es un chiste bastante común y hay algunos abogados que colaboran para que ese apodo se arraigue un poco más, pero yo creo que el estudiante que va a medicina, ingeniería, arquitectura o derecho son todos iguales y tienen las mismas características. En cada profesión hay buenos y malos”, dijo Solórzano.
“La función del abogado es solucionar el conflicto”
Antes de concluir, Carlos relató cómo lleva a diario su profesión. “El cliente no necesita a quien tenga las mismas emociones que maneja él, sino alguien que pueda ver el conflicto de manera profesional, porque el cliente no nos va a preguntar qué jurisprudencia hemos formado, sino de qué manera hemos solucionado el conflicto: para mi esencialmente la función del abogado es solucionar el conflicto”.