Entre las amplias posibilidades que habilitó la música electrónica a partir de los años 80, surgió la música industrial, un género marcado por la experimentación, la inclusión de sintetizadores, la subversión de la estructura clásica de la canción y el uso de sonidos que, a priori, no forman parte de la música, sino de otros órdenes de la vida. Desde Pitchfork elaboraron una lista con los 33 mejores discos del género y, a continuación, recopilamos los 10 más destacados.

10. KMFDM – Naïve (1990)

Este es el cuarto álbum de estudio de la banda alemana que, según su propio vocalista Sascha Konietzko, puede definirse como una agrupación de “ultra-heavy beat”. De todos modos, es considerada de culto dentro del rock industrial. Este disco recibió varias críticas positivas, entre ellas la de Rise Metale: “Acá cada track tiene su propia personalidad, por llamarlo de alguna manera, y esta característica se aprecia en casi toda su discografía”.

9. Killing Joke – Killing Joke (1980)

Este fue un disco fundamental para el nacimiento de la música industrial. Si bien podría inscribirse dentro del post-punk, las distorsiones de voz, la fuerte presencia de sintetizadores y la innovación lo colocan como uno de los puntapiés clave del industrial.

8. Nurse with Wound – Homotopy to Marie (1982)

Si bien este es el quinto álbum de estudio de la banda, es considerado el primero “real” por su sonido y propuesta compositiva. Tal como destacan desde Deposito Sonoro: “Debido a la dirección sonora en que se formó el disco, la influencia del dadaísmo y la completa noción bizarra del azar sin sentido, vino a formar el discurso sonoro que hasta la fecha distingue a NWW”. Se trata de un álbum de cuatro tracks, la mayoría de ellos supera los 10 minutos de duración, y cada uno constituye un compendio de extraños sonidos y secciones experimentales sin la intervención de instrumentos tradicionales.

7. Nine Inch Nails – Pretty Hate Machine (1989)

El primer disco de la banda liderada por Trent Reznor es una pieza fundamental para incursionar en la música industrial. Con un sello marcado en la electrónica y el rock —tal como se aprecia en el hit “Head Like a Hole”—, el disco independiente logró convertirse en triple platino, ser elogiado por la crítica y posicionar mundialmente a Nine Inch Nails. Este álbum contiene sampleos de temas de Prince, Jane’s Addiction y Public Enemy.

6. Front 242 – Front By Front (1988)

Este es el cuarto disco de la banda belga, pionera de la electronic body music, y ha generado un amplio consenso como una pieza fundamental de la música industrial. Su estilo bailable y electrónico se refleja en canciones como “Headhunter”. El álbum fue editado por Wax Trax! Records y debutó vendiendo más de 90 mil copias.

5. Ministry – The Land of Rape and Honey (1988)

En este disco, la banda estadounidense introduce el heavy metal, alejándose de las tendencias de electronic body music y synthpop que venían desarrollando en álbumes previos. Se trata de un álbum potente, con el acento puesto en el metal industrial.

4. Cabaret Voltaire – Red Mecca (1981)

Este disco de culto tiene una fuerte impronta post-punk, aunque da lugar al industrial y la experimentación gracias a la variedad de instrumentos que emplea; además, presenta letras de fuerte contenido político.

3. Coil – Horse Rotorvator (1986)

 

La banda de música experimental vuelca en este disco una visión fuertemente marcada por el industrial, lo cual no solo lo ubica entre los mejores del género, sino también entre los más destacados publicados en la década de 1980. Incluye una versión de “Who by Fire” de Leonard Cohen y también un tema llamado “Ostia”, en el que se hace referencia a la muerte de Pier Paolo Pasolini.

2. Einstürzende Neubauten – ½ Mensch (1985)

Este es uno de los discos más destacados de la carrera de la banda alemana y, en algunos aspectos, se lo puede emparentar con la propuesta de Cabaret Voltaire. Desde All Musica escribieron sobre el álbum: “Mostró que Einstürzende Neubaten podía elevar el concepto de noise para su beneficio y alcanzar otro nivel de música post-punk orientada al noise; 1/2 Mensch es una excelente proeza de la música industrial”.

1. Throbbing Gristle – 20 Jazz Funk Greats (1979)

Tanto la portada como el título de este álbum son una ironía o una suerte de engaño para el público. Lejos de encontrarse con jazz, funk o rock and roll clásico, la banda británica ofrece una experimentación de algunos de esos géneros desde lo industrial, exótico y electrónico. Desde Pitchfork escriben sobre el álbum: “En un asalto que da testimonio tanto de una mayor ambición musical como de un impulso incansable por desafiar las expectativas del público, 20 Jazz Funk Greats encuentra a la banda despertando de la oscura noche del alma de DOA y sintiéndose curiosamente juguetona”.