El cambio de hora en Chile impactará en los pasos fronterizos y la coordinación con Argentina

Con el final de agosto llega también la despedida del horario de invierno en Chile, lo que afecta directamente a los argentinos que visitan por turismo, compras o trabajo al país vecino.

A partir del sábado 6 de septiembre, cuando el reloj marque las 23:59, los chilenos deberán adelantarlo una hora para pasar directamente a la 01:00 del domingo. Este ajuste implica el regreso al horario de verano (UTC-3), dejando atrás el de invierno (UTC-4) y dando inicio a jornadas con mayor luminosidad en la tarde.

La medida, sin embargo, no solo afecta la rutina diaria de sueño y actividades de los habitantes. También genera un efecto colateral que se hace sentir en la frontera con Argentina, donde el tránsito de personas y vehículos es permanente.

Desde el domingo 7 de septiembre, Chile estará una hora adelantado respecto de Argentina, país que mantiene el mismo huso horario todo el año sin cambios estacionales. En la práctica, esto significa que si en Chile son las 10:00, en las provincias limítrofes serán las 9:00.

La descoordinación horaria tendrá impacto en diversos ámbitos. Desde las familias que acostumbran comunicarse entre ambos lados de la cordillera hasta las compañías de transporte y logística que realizan cruces internacionales de carga.

Los trámites migratorios también se verán condicionados, dado que los horarios de funcionamiento de los pasos fronterizos responden a las normativas de ambos países. Entre los cruces más utilizados figuran Cristo Redentor, Pino Hachado, Icalma y Cardenal Samoré, donde la diferencia temporal podría dar lugar a confusiones si no se verifican previamente los horarios.

El ajuste horario en Chile afectará trámites migratorios, transporte y comunicación con Argentina

Este desajuste se mantendrá vigente durante varios meses, hasta que Chile realice su próximo cambio de hora, programado para abril de 2026, o hasta que Argentina decida eventualmente modificar su huso horario.

No todas las regiones chilenas se sumarán a la modificación. La Región de Magallanes -en la frontera con el norte de Santa Cruz y Tierra del Fuego- y, desde este año, también Aysén -frontera con el sur de Santa Cruz y norte de Chubut-, mantendrán su horario actual, permaneciendo todo el 2025 bajo la referencia del verano.

En tanto, en territorios insulares como Rapa Nui y la isla Salas y Gómez, el ajuste se aplicará de manera diferenciada: el sábado a las 22:00, los relojes deberán adelantarse a las 23:00, en concordancia con su ubicación geográfica.

Ante posibles confusiones durante los primeros días posteriores al cambio, las autoridades recomiendan consultar la Hora Oficial de Chile, administrada por la Armada, a través del sitio oficial.

Esta herramienta permite verificar en tiempo real la hora exacta en todo el territorio chileno, lo que resulta fundamental para quienes deban planificar traslados, coordinar llamadas o evitar imprevistos en los pasos fronterizos.

Cuál es el huso horario en Argentina

Argentina mantiene el huso horario UTC-3, pese a debates parlamentarios sobre una posible modificación (Freepik)

En el país se rige hoy por el huso horario UTC -3, lo que implica una diferencia de tres horas respecto al Meridiano de Greenwich. Esta configuración se formalizó en 1969, tras múltiples cambios previos orientados a optimizar el uso de la luz solar en periodo estival.

Esa decisión política introdujo una diferencia respecto a la ubicación geográfica real del país, ya que la mayor parte del territorio argentino se encuentra naturalmente en el huso UTC -4 según el Sistema Internacional de Husos Horarios. Al mismo tiempo, la región cordillerana se inserta en la banda UTC -5.

Elegir el huso horario -3 genera una discrepancia con la hora solar, una situación que reiteran quienes defienden una reforma que podría sentenciarse en un futuro.

La Cámara de Diputados dio media sanción a un proyecto que busca modificar el horario oficial, una iniciativa presentada por el diputado y exvicepresidente Julio Cobos.

El proyecto, que obtuvo 151 votos a favor, 66 en contra y 8 abstenciones, propone atrasar una hora el reloj en todo el país con el fin de ajustar el horario formal al ciclo de luz solar y disminuir el consumo eléctrico.

El intercambio parlamentario reactivó el debate sobre el impacto de la hora oficial en el día a día, en la economía y en la salud de la población. El texto prevé que Argentina adopte el huso -4, es decir, cuatro horas al oeste del Meridiano de Greenwich (UTC -4), en reemplazo del actual UTC -3.