En los últimos años, América Latina ha visto un aumento significativo en la cantidad de partidos políticos activos. Este fenómeno ha puesto en el centro del debate la diversidad de opciones políticas y su impacto en la democracia y gobernabilidad en la región. Mientras algunos países han logrado consolidar sistemas multipartidistas, otros enfrentan desafíos debido a la proliferación de agrupaciones políticas.
En este contexto, un país destaca por encima de los demás. A pesar del notable aumento de partidos políticos en Perú y otros países latinoamericanos, Argentina se mantiene como el país con el mayor número de organizaciones políticas activas en la región. La pluralidad de partidos refleja la dinámica política de un sistema democrático en constante cambio.
Argentina es el país con mayor cantidad de partidos políticos
En Argentina, los partidos políticos están regulados por la Ley Orgánica de los Partidos Políticos (Ley Nº 23.298). Esta ley clasifica los partidos en dos categorías: partidos de orden nacional y partidos distritales. Los partidos nacionales deben estar presentes en al menos cinco distritos (provincias o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), mientras que los partidos distritales operan solo dentro de una provincia o en la capital del país.
Hasta octubre de 2024, Argentina cuenta con 47 partidos políticos de orden nacional y 718 distritales. Este número es uno de los más altos históricamente, solo superado por el récord de 727 partidos en 2023. En comparación, en 2014 solo se registraron 32 partidos distritales, lo que resalta el crecimiento sostenido de la pluralidad política en el país.
Aunque la cantidad de partidos ha aumentado, Argentina sigue liderando en la región en cuanto a organizaciones políticas. Los partidos distritales tienen la capacidad de presentar candidatos a diversos cargos, incluyendo senadores y diputados, lo que refleja la diversidad política dentro de cada provincia.
Cantidad de partidos políticos en otros países latinoamericanos
Perú, con 41 partidos registrados, ocupa el segundo lugar en Latinoamérica. Otros países como Colombia, Brasil y Chile también presentan una notable cantidad de partidos. Colombia tiene 32 partidos políticos registrados, mientras que Brasil cuenta con 29. Chile y Uruguay están empatados con 23.
Además, países como Costa Rica destacan con 34 partidos, Ecuador con 17, y Bolivia con 11. Estos números reflejan una tendencia creciente en la región hacia una mayor pluralidad política, aunque cada país tiene un contexto político y electoral único.
Posibles causas de la creciente pluralidad de partidos en Latinoamérica
El aumento en la cantidad de partidos políticos en América Latina se debe a varios factores, según los expertos. El politólogo Paolo Sosa señala tres causas principales. Primero, la falta de coaliciones electorales amplias que puedan reducir la cantidad de candidaturas. Segundo, la debilidad de los precandidatos tradicionales impide la consolidación de una oferta política unificada. Y finalmente, en países como Perú, los políticos se enfocan más en ganar escaños en el Congreso que en la Presidencia, lo que favorece la proliferación de listas parlamentarias.
“La poca legitimidad y liderazgo que tienen los precandidatos impide que la oferta política se ordene detrás de una candidatura fuerte. Y finalmente, esto particular para el Perú, la percepción generalizada entre los políticos de que la competencia hoy ya no es necesariamente por la Presidencia, sino más bien por llegar al Congreso y esto favorece la proliferación de listas parlamentarias y, por ende, de candidaturas presidenciales”, indicó a RPP.
Francisco Belaúnde, docente de Política y Derecho Internacional, agrega que la desaparición de los partidos tradicionales y la búsqueda de nuevas opciones por parte de los ciudadanos han contribuido a este fenómeno. “La gente está cansada de los partidos existentes y busca alternativas”, afirma. Sin embargo, advierte que esta proliferación de partidos genera una gran dispersión del voto, lo que puede afectar la legitimidad de las autoridades elegidas y complicar la gobernabilidad.
“¿Qué efecto positivo [puede tener un alta cantidad de partidos]? Pues, darle más oportunidad a la gente, más movimientos se puedan crear. Pero el efecto negativo es generar una gran dispersión. Al generar una gran dispersión se genera, pues, un problema de gobernabilidad. Porque evidentemente es difícil alcanzar consensos en el Parlamento si es un sumamente fraccionado”, comentó al medio radial.