Ha pasado mucha agua bajo el puente de la Fórmula 1 desde la última carrera en China. Las corrientes del Gran Circo parecen ya más calmas. Y, sin embargo, en la previa del inicio del tercer Gran Premio del año, vale hacer un repaso de todo lo que pasó en estas dos semanas, antes, claro, de que comience la clasificación y una nueva aventura de la Máxima, esta vez en Suzuka, Japón. Este fin de semana nos hará madrugar también (o trasnochar y seguir de largo, claro): la qualy será a las tres de la mañana de este sábado y, a las dos de la mañana del domingo, comenzará el esperado Gran Premio de Japón (transmiten Fox Sports y Disney+).
Para empezar, vale recordar que la última carrera terminó varias horas después de que el McLaren de Oscar Piastri cruzara la bandera a cuadros en el circuito de Shanghai. Y es que fueron decisiones técnicas las que descalificaron a las dos Ferraris -Charles Leclerc había terminado quinto; Lewis Hamilton, sexto- y dejaron sin puntos a la escudería de Maranello, que luego comunicó por redes que aceptaba la decisión y se determinaba a aprender de los errores. También fue técnica la descalificación de Pierre Gasly, que no dolió tanto porque no puntuaba y sin embargo ya habla de un malo comienzo de Alpine, el equipo donde es reserva el argentino Franco Colapinto, única escudería por ahora sin puntos en lo que va del calendario de la Fórmula 1.
Luego llegarían algunos rumores que involucrarían justamente al oriundo de Pilar y a Red Bull, con especulaciones en serie que implicaban incluso una salida del argentino hacia la escudería filial de la que patrocina la bebida energizante, es decir el equipo que este año es conocido como los Racing Bulls. Si bien en Argentina toda la información en torno a Colapinto quema, de lo urgente y deseado que es su regreso a uno de los 20 asientos más codiciados del planeta, lo cierto es que con el paso de las horas tras el Gran Premio de China los rumores se fueron aplacando y lo que se confirmó sí fue un cambio en la logística Red Bull. Un cambio que llegó como una bomba dentro de la escudería principal que lidera Max Verstappen. Y fue el anuncio de que su compañero, Liam Lawson, bajaría a Racing Bulls y sería reemplazado por Yuki Tsunoda, quien venía con buenas actuaciones en estas primeras dos fechas desde esa filial. La temprana maniobra de Red Bull, con tan solo dos carreras en el haber del 2025, habla de la presión que manejan los pilotos de la escudería austríaca, sobre todo los compañeros de Verstappen, ya que desde que el neerlandés le ganó la pulseada a Carlos Sainz para subir a Red Bull desde Toro Rosso y acompañar a Daniel Ricciardo en la escudería principal, ninguno de sus compañeros había durado demasiado hasta la llegada del mexicano Sergio “Checo” Pérez, que fue compañero de Max durante tres temporadas completas (antes de él, Gasly lo fue en 12 GP y Alex Albon en 26 GP).
El asiento del compañero de Verstappen está tan caliente que quema. Y Lawson solo pudo sostenerlo durante dos carreras. “Llegamos a la temporada 2025 con dos ambiciones: retener el campeonato mundial de pilotos y recuperar el título mundial de constructores, y esta es una decisión puramente deportiva“, lo explicó Christian Horner, jefe del equipo Red Bull. Lo cierto es que el ascenso de Yuki Tsunoda no estuvo exento de polémicas. La más importante, por caso, fue el “me gusta” (o “like”) que Verstappen le dio a una publicación en Instagram del ex Fórmula 1 Giedo van der Garde que criticaba duramente el trato que la escudería austríaca le dio al piloto neocelandés. Lawson, quien hizo una emotiva publicación en sus redes mostrando que desde niño sueña con un lugar en la Fórmula 1 (y evidenciando con su presente lo difícil que es mantener vivo ese sueño), contó, ya en Japón, que la decisión que lo sacó del asiento de Red Bull fue todo un “shock”. Tsunoda, por su parte, parece prepararse para que el reloj austríaco comience a girar en su tierra: “La expectativa es estar lo más cerca posible de Verstappen”. Lo que puedan hacer uno -para demostrar que pertenece a la Máxima- y otro -para ganarse el codiciado segundo asiento en el equipo austríaco- este fin de semana será una de las grandes atracciones en Japón.
Claro que no será la única. Por empezar, porque McLaren quiere consolidarse en la cima del campeonato de constructores y Lando Norris y Oscar Piastri ya se pelean por soñar quién de los dos podrá ser el mejor esta vez, luego de haber dominado uno y otro, respectivamente, el comienzo del año de la Fórmula 1. También restará ver qué performance tendrá Ferrari, luego de una floja estrategia en Australia y el triunfo de Hamilton en el sprint de China antes de la descalificación final post carrera. O comprobar cuál será la suerte de los españoles en esta tercera fecha: ¿podrá el bicampeón mundial Fernando Alonso torcer el azar que lo hizo retirarse en los primeros dos Grandes Premios? ¿ya estará lista la adaptación de Carlos Sainz a Williams o necesita aún, como dijo, al menos dos carreras más?
Ni hablar, claro, de la mirada de los argentinos sobre lo que suceda en Alpine, la única escudería con cero puntos en lo que va de 2025, y con Jack Doohan en particular, quien tuvo un complicado estreno en la categoría y además sumó cuatro unidades de penalización en su superlicencia (con 12, la multa para el piloto es una carrera afuera del calendario). La novedad de la escudería británica para este fin de semana es que anunció que Ryō Hirakawa, compañero de Colapinto en la reserva de Alpine, girará uno de los monoplazas este fin de semana en la práctica uno, que se realizaba al cierre de esta edición, en plena medianoche argentina.
Está claro que la tercera fecha del Gran Circo aún no comenzó y ya entrega material de sobra para ilusionarse. Ni qué decir cuando arranque la clasificación a las tres de la mañana de este sábado y esté por verse quién se asegura la pole position. O el domingo, desde las dos de la mañana, cuando sea hora del esperado Gran Premio de Japón. Una certeza tenemos: solo queda disfrutar.