Luego del encuentro en el que Vélez superó 2-1 a Peñarol por la primera fecha del Grupo H de la Copa Libertadores, catorce integrantes de la barrabrava del club de Liniers increparon a un grupo de oficiales de la Policía de la Ciudad que jugaban un partido recreativo en una cancha ubicada en Álvarez Jonte y Roma. Hubo amenazas, disparos y 21 detenidos, entre ellos, siete policías por amenazar y realizar disparos al aire con sus armas reglamentarias.
El conflicto comenzó cuando Jonathan Pereyra, número dos de la barra de Vélez, increpó a uno de los policías, sin saber que se trataba de un partido entre efectivos de la Policía de la Ciudad. El motivo fue que el hombre jugaba con un pantalón corto de Peñarol, el equipo uruguayo al que Vélez terminaba de vencer y que, en la previa del partido, hubo tensión y roces, que obligó a un operativo especial de seguridad.
“Me estás provocando”, le gritó Pereyra, según contó el periodista especializado en violencia en el fútbol Gustavo Grabia; y momento después ante la réplica de los policías, ingresaron a la cancha a robarles los bolsos con sus pertenencias. En ese momento, hubo corridas, piñas y patadas, hasta que uno de los efectivos de la Policía de la Ciudad sacó un arma, la mostro amenazante y realizó tres disparos al aire. Según el parte policial, un barra también llegó a tomar un arma reglamentaria de uno de los bolsos.
Tras esa reacción, uno de los efectivos habría dado el grito de alto dando cuenta de que quienes jugaban eran todos integrantes de la Policía de la Ciudad. Los barrabravas decidieron desandar el conflicto y los efectivos los cercaron, y esperaron la llegada de refuerzos; que ya estaban en camino por los llamados de los vecinos del barrio al 911.
La situación fue disuadida luego del arribo de personal de Despliegue Intervenciones Rápidas (DIR), mientras que el caso fue tomado por la División Intervenciones Judiciales de la Policía Federal Argentina.
De acuerdo a lo que indicó el parte oficial del Ministerio de Seguridad, un total de 26 barras fueron detenidos por los incidentes, de los cuales 16 ya fueron identificados y se les aplicará el derecho de admisión de forma permanente.
La lista de barrabravas detenidos e identificados a los que se les aplicará derecho de admisión, incluyue al número dos de la barra de Vélez, además de Cristian Cejas, Diego Richini, Leandro Pitavino, Yamil Méndez, Tomas Peglutranya, Nahuel Contreras, Ignacio D’Amico, Nazareno Reyes, Maximiliano Ojeda, Wilson Báez, Brian Andelo, Alexis Lautaro Arnal, Nicolás Pereyra, Nahuel Alejandro Iglesias, y Eric Adriel Linardi.
Respecto de la acción de los policías, el Ministerio de Seguridad no dio a conocer los nombres y solo informó que investigan el caso la División Unidad de Búsqueda de Evidencia de la Policía Federal (PFA) y confirmó que se secuestraron dos pistolas calibre 9 mm, marca Beretta, reglamentarias de Policía de la Ciudad; y un Fiat Palio.
Una previa caliente en Liniers
Además del enfrentamiento entre barras y policías, la previa del partido de Vélez y Peñarol estuvo rodeado por un fuerte operativo de seguridad que terminó con unas 200 actas labradas y pirotecnia incautada. Según el parte difundido, 150 bombas de humo y cohetería fueron secuestradas y hubo 169 actas contravencionales labradas.
La Dirección de Prevención en Eventos Masivos de la Policía de la Ciudad dispuso un procedimiento de control a la parcialidad de Peñarol, a la que le controló una veintena de micros y combis, transportes en los que llegaron los simpatizantes, a la vez que de la bodega de uno de los ómnibus se incautaron 150 artefactos de cohetería, la mayoría luces de humo, por disposición de la Fiscalía en lo Pena, Contravencional y de Faltas 8, a cargo de Maximiliano Vence.
En cuanto a la tarea en los tres anillos en torno del estadio, el persona policial labró 160 actas por infracción al artículo 110 del Código Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires, que sanciona a quien ingresa sin entradas o invitación, en tanto cinco fueron por trapitos que cobraban por estacionar en la vía pública (artículo 92).
Las otras actas fueron por ingreso de pirotecnia (artículo 124), otro por derecho de admisión (art. 92) y por suministrar bebidas alcohólicas (art. 122). Además, otras quince personas quedaron imputadas por tenencia de estupefacientes para consumo personal, quedando a disposición de la Unidad de Flagrancia Sur, a cargo de Aníbal Brunet.