El magnate Elon Musk viene de sufrir ayer miércoles una derrota de alta intensidad en las elecciones por el máximo tribunal de Wisconsin: aportó millones de dólares para impulsar a juez ultra conservador y sufrió una derrota estrepitosa, que opacó incluso los buenos números del Partido Republicano ayer en Florida, donde se votó el asiento que quedó vacante tras la salida de Matt Gaetz, fallido candidato a ser fiscal general. En portal Político reveló este miércoles que Musk podría renunciar en los próximos días. En tanto, The Wall Street Journal advirtió que los republicanos están conformes con los recursos aportados por el magnate pero que prefieren que reduzca drásticamente su presencia pública. En el Gobierno mexicano festejan el golpe porque entienden que el dueño de Tesla busca sacar partido de la política arancelaria de Donald Trump respecto al negocio automotriz -si bien usa componentes asiáticos tiene sus plantas en EU – y que además en es una figura que no tiende moderar la relación entre ambos países: en enero insinuó que Carlos Slim, aliado del oficialismo, tendría supuestas vinculaciones con el narco. Por estas cuestiones en el Gobierno preocupa además que Musk tenga demasiado acceso a información de seguridad referida a la relación bilateral. Ya se filtraron datos muy sensibles desde el Pentágono y ayer martes The Washington Post reveló que el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Michael Waltz, usaba su cuenta de mail personal para compartir información altamente confidencial. Musk además suele tener una relación de tensiones con el secretario de Estado Marco Rubio, que en la óptica de la Cancillería mexicana es un aliado estratégico en Washington. Según reveló la prensa estadounidense, Musk le reclama a Rubio que no ha hecho todos los recortes de personal deseados en el Departamento de Estado.
En ciertos sectores del morenismo circula incluso la sospecha de que Musk tuvo algo que ver con la fuerza que adquirieron ciertos mensajes en la red social X, muy hostiles contra Claudia Sheinbaum, a partir del descubrimiento del rancho de Teuchitlán.
Musk aportó 300 millones de dólares el año pasado en campañas republicanas pero siempre desde un papel lateral. En Wisconsin, en cambio, jugó un papel central y la jueza liberal Susan Crawford venció al juez conservador Brad Schimel por 10 puntos.
En la embajada mexicana en Washington deslizan que Musk había calificado las elecciones de Wisconsin como las más importantes del martes mientras que el propio Trump solo apareció por dicho estado una vez antes de las elecciones y no se encargó de movilizar a la base republicana.