CABA: Crecen los casos de violencia doméstica

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Las denuncias por casos de violencia doméstica contra niños, niñas y adolescentes (NNyA) vienen creciendo en la Ciudad de Buenos Aires de forma ininterrumpida desde el año 2020. Así se desprende de un informe publicado por la Oficina de Violencia Domestica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia, que también registra un crecimiento continuo de la proporción de denuncias de NNyA sobre el total de las recibidas por la oficina. El promedio de edad de las víctimas se sitúa en 8 años, con la figura del padre como mayor protagonista de los maltratos, y más del 35 por ciento de los casos catalogados como de “riesgo alto o altísimo“.

El nuevo informe anual de la OVD toma datos de todo el 2023 y muestra un aumento constante en todas las cifras en torno a la violencia contra menores de 18 años dentro de la ciudad, donde la oficina recibe las denuncias. Durante ese año fueron 3828 las presentaciones realizadas ante la entidad por causas de ese tipo contra 3422 de 2022, 2622 de 2021 y 2176 de 2020. En correspondencia con ese crecimiento, también aumenta la cantidad de NNyA afectados en las denuncias –varias de ellas involucran a más de uno–, que cerró en 2023 con 5391, a razón de 15 víctimas por día. El número total es 15 por ciento más alto que el del año anterior, que había sido de 4674, y 46 por ciento mayor que el de 2021, con 3683. 2020, en tanto, había dado 3122.

Los números de la OVD también marcan aumentos en la proporción de los casos ponderados en relación a las denuncias generales que recibe la oficina, que también trabaja, por ejemplo, con casos de violencia de género. En 2023 las denuncias totales recibidas fueron 9999, por lo que las 3828 de casos de NNyA constituyen el 38 por ciento del total. El informe indica que “esta proporción fue 5 puntos porcentuales más alta que en 2022 (33 por ciento) y 8 puntos más que en 2021 (30 por ciento)”.

En cuanto a la edad de las víctimas, se precisa que la mayor cantidad de casos involucró a niños y niñas menores de 10 años, con el 66 por ciento del total. De los 10 a los 18, en tanto, se dividieron los restantes, mientras que la edad promedio se situó en los 8 años. Aunque el porcentaje por género es casi igual —52 por ciento de niñas y 48 de niños–, el informe muestra que el maltrato hacia los varones es más intenso en los primeros años, mientras que en la preadolescencia y la adolescencia la tendencia se revierte: “En los grupos de edad de 0 a 5 y de 6 a 10 años hubo más niños que niñas afectadas. En los grupos de 11 a 14 y de 15 a 17, las niñas y adolescentes mujeres fueron más que los varones“, indica.

Otro dato importante es que el 80 por ciento de las víctimas tenían vínculo filial con la persona denunciada por el maltrato, a lo que hay que agregarle un 7 por ciento extra de casos protagonizados por otros familiares de hasta cuarto grado de parentesco. Así, casi el 90 por ciento de los casos son intrafamiliares, en donde sí se registra una preponderancia de varones denunciados por sobre las mujeres, ya que “en el 68 por ciento se trataba de los padres y en el 32 por ciento de las madres de los NNyA afectados”. Si se toman todas las denuncias y no sólo las registradas al interior de las familias, la cifra de varones denunciados aumenta al 69 por ciento y se concentra en hombres de entre 30 y 50 años. 

En cuanto al tipo de maltrato sufrido por los NNya, se precisa que en el 96 por ciento de los casos hubo violencia psicológica o emocional, mientras que el maltrato directamente físico alcanzó al 34 por ciento del total. Las denuncias de abuso sexual llegaron al 9 por ciento conformado por 482 casos que se concentraron en un 77 por ciento en niñas o adolescentes mujeres, en particular entre los 11 y los 17 años de edad.

La frecuencia registrada entre los episodios de violencia, por su parte, fue diaria o semanal en el 59 por ciento de los casos, mientras que en sólo el 5 por ciento se denunció luego del primer episodio. Además de recibir las denuncias, la OVD clasifica los casos en niveles de riesgo para dar un panorama sobre las medidas que la Justicia podría llegar a requerir para intervenir en las situaciones. En 2023, se consideró que el 37 por ciento de los casos se hallaba en situación de altísimo o alto riesgo — hubo 121 casos con lesiones constatadas por la oficina –, por lo que se requirieron intervenciones extremas para frenar la violencia.

Tras derivar los casos a la Justicia, la entidad también realiza un seguimiento de las situaciones para recabar las medidas tomadas. De es información se desprende que ese año hubo 4922 medidas preventivas adoptadas por la Justicia, entre las que se repitió mayoritariamente la restricción de acercamiento a los NNyA, con el 39 por ciento. En el 9 por ciento de los casos se requirió directamente la exclusión del hogar del denunciado o denunciada.

El informe también incluye un apartado específico sobre los casos de adolescentes mujeres de entre 13 y 17 años que denunciaron casos de maltrato por parte de sus novios o exnovios. Fueron 43 casos en 2023, de los que el 58 por ciento llegó a ser evaluado como de riesgo alto o altísimo, ya que “se registró violencia física en el 33 casos y violencia sexual en el 10″. Además, 11 de esas adolescentes eran madres y 5 estaban embarazadas al momento de la denuncia.